7 páginas en PDF
Te pido el email para guardar el recurso en tu perfil y enviarte el enlace de descarga.
Sobre este recurso
«Se le entiende poco» es la frase que más oigo de las familias. Y lo primero que necesito aclarar es siempre lo mismo: la disartria es un problema del habla —del motor que mueve labios, lengua, voz y respiración—, no del lenguaje ni de la inteligencia. La persona sabe qué quiere decir y os entiende; lo que le cuesta es articularlo con claridad. Esta guía da pautas de entorno para apoyar la comunicación sin hablar por ella: preguntar el tema, confirmar lo entendido, no fingir, dar tiempo y ofrecer apoyos. Incluye también lo que, aun saliendo del cariño, no ayuda, y orienta sobre cuándo conviene valorar apoyos de comunicación aumentativa. No incluye ejercicios de articulación, voz o respiración: eso es trabajo de sesión, individualizado. La causa y su manejo médico los valora el médico o el neurólogo.
Qué incluye
- Qué es la disartria y en qué se diferencia de la afasia
- Pautas de entorno (pedir el tema, confirmar, no fingir, dar tiempo, apoyos)
- La lista de lo que no ayuda, aunque salga del cariño
- Cuándo conviene valorar apoyos de comunicación aumentativa
¿Para quién es?
- Familias de personas con disartria por ictus, ELA, parálisis cerebral o Parkinson
- Parejas e hijos que conviven a diario con la persona
- Cuidadores que acompañan la comunicación cada día
- Personal de centros y residencias
Preguntas frecuentes
¿La disartria significa que no me entiende?
No: la persona os entiende y sabe perfectamente qué decir. Lo que falla es articularlo con claridad, y por eso «se le entiende poco». La cabeza y el lenguaje están intactos.
¿Le ayudo terminándole las frases?
Mejor no. Terminarle las frases le quita el espacio para hacerse entender. Dale tiempo y confirma con tus palabras lo que has entendido, en vez de adivinar y seguir.
¿Una pizarra o el móvil es rendirse con el habla?
No: son apoyos que suman, no sustituyen el trabajo del habla ni lo frenan. Cuándo conviene la comunicación aumentativa lo dice una valoración logopédica.
Llévate este recurso gratis
Te pido el email para guardarlo en tu perfil y enviarte el enlace de descarga. Sin coste.
Solicitar acceso gratuitoEl habla no es la persona
Lo primero que aclaro a las familias es que la disartria afecta al motor del habla, no a la cabeza. Tu familiar sabe lo que quiere decir, elige bien las palabras y os entiende: lo que le cuesta es pronunciarlas con claridad. Es distinto de la afasia, donde lo que falla es el lenguaje. Tener clara esa diferencia cambia el trato: no se trata de hablarle más despacio «porque no entiende», sino de darle tiempo y apoyos para que lo que ya sabe pueda salir.
La guía reúne las pautas de entorno que de verdad ayudan, y también lo que, aun saliendo del cariño, le quita espacio: hablar por él, adivinar sin confirmar, terminarle las frases.
Qué se trabaja y cómo apoyar
Las pautas de casa acompañan, pero el trabajo de fondo es de sesión. En la intervención logopédica de la disartria valoro qué parte del motor del habla está afectada y trabajo la inteligibilidad y las estrategias para hacerse entender. Cuando la disartria es por parálisis cerebral, lo abordo en el trabajo del habla y la disartria en la PCI.
Si te descargas el recurso, lo guardo en tu perfil y te llega el enlace por email para tenerlo siempre a mano.