Jessica Piñeira Logopeda · Tenerife
WhatsApp
Opciones

Escríbeme cuando quieras. Te respondo en horario.

Atendemos
Lun-Vie 9:00-21:00
Hora Canarias
11:18
Nuestra ubicación
Tenerife, Islas Canarias
Tu hora local
—
Diferencia
—

Las sesiones online las acordamos en tu huso horario.

Tamaño de letra
Redes

Problemas del habla

¿Tu hijo no pronuncia bien, se le entiende poco o tartamudea? Evalúo y trato la articulación, la dicción y la fluidez del habla en Tenerife.

«No habla bien» — ¿de qué estamos hablando exactamente?

Es una de las frases que más escucho en consulta: «mi hijo no habla bien» o «no se le entiende». Esa descripción puede esconder cosas muy distintas, y saber cuál es el problema concreto es el primer paso para tratarlo bien.

Con 18 años evaluando el habla de niños y adultos en Tenerife, lo primero que hago en consulta es determinar si el problema es de articulación, de dicción o de fluidez — porque cada uno requiere un abordaje diferente. A veces se combinan, y a veces lo que parece un problema del habla tiene raíces en la audición o en el procesamiento del lenguaje.

Señales de que puede haber un problema del habla

  • El niño sustituye o elimina sonidos de forma constante («tasa» en vez de «casa», «eto» en vez de «esto»)
  • Solo los familiares le entienden — los extraños no
  • Habla muy rápido o muy despacio para su edad
  • Repite sílabas o palabras al inicio de las frases, se bloquea o evita hablar en ciertos contextos
  • Adulto que quiere mejorar su pronunciación del español o reducir un acento extranjero
  • Profesional de la voz o la enseñanza que necesita mayor claridad y proyección

Articulación, dicción y tartamudez: ¿cuál es cuál?

Muchas familias llegan a consulta sin saber exactamente qué tipo de problema tiene su hijo. Es normal — desde fuera, todo suena a «hablar mal». Aquí está la diferencia:

Problemas de articulación

El niño no puede producir correctamente uno o varios sonidos del español. Por ejemplo, dice «tama» en vez de «cama» o «pelofa» en vez de «pelota». Puede deberse a inmadurez del sistema fonológico, a un trastorno específico de la articulación (dislalia) o a una base motora como la disartria. El tratamiento trabaja la discriminación auditiva, la motricidad orofacial y la automatización de los patrones fonológicos correctos.

Problemas de dicción

La dicción abarca más que la articulación: es la claridad global del habla. El paciente produce los sonidos pero habla tan rápido, tan bajo o con tan poca vocalización que resulta difícil de entender. También incluye el trabajo de acento y pronunciación para personas que aprendieron español de adultas. La intervención combina técnicas de control de la velocidad, articulación consciente y prosodía.

Tartamudez o disfemia

La disfemia es un trastorno de la fluidez, no de la articulación. El paciente sabe perfectamente lo que quiere decir pero el habla se interrumpe: repite sílabas («yo-yo-yo quiero»), prolonga sonidos («ssssí») o se bloquea completamente. Con frecuencia hay ansiedad anticipatoria y evitación de ciertas palabras o situaciones. El abordaje integra técnicas de fluidez, gestión emocional y exposición gradual.

¿Y si hay más de uno a la vez?

Es posible. Un niño puede tener dificultades de articulación y empezar a tartamudear cuando se frustra. O un adulto puede tener dicción poco clara y disfemia leve. En la evaluación inicial identifico todos los componentes y diseño un plan de tratamiento que los aborda en el orden adecuado.

Preguntas Frecuentes

La articulación se refiere a la capacidad física de producir un sonido concreto: por ejemplo, el niño no puede pronunciar la "r" o confunde "p" por "b". La dicción tiene más que ver con la claridad global del habla: el niño produce todos los sonidos pero se le entiende poco porque habla muy rápido, no vocaliza bien o tiene un patrón de entonación atípico. En la primera consulta evalúo ambas cosas y te explico qué está pasando exactamente.
Son tres problemas distintos aunque a veces coexisten. La articulación afecta a sonidos concretos (no puede decir "rojo" bien). La dicción afecta a la claridad general del habla (se entiende poco aunque pronuncie los sonidos). La tartamudez o disfemia es un trastorno de la fluidez: el habla se interrumpe con repeticiones, prolongaciones o bloqueos, con frecuencia acompañados de tensión y ansiedad. Cada uno tiene su propio abordaje terapéutico.
El desarrollo fonológico sigue una secuencia: los sonidos más sencillos aparecen antes y los más complejos, como la "r" vibrante, pueden no estar consolidados hasta los 6-7 años. Si a los 4 años el niño no es inteligible para extraños, o si hay errores persistentes con sonidos que ya deberían estar presentes, es el momento de consultarme. No hay que esperar a que el colegio diga algo.
Sí. La disfemia en adultos no desaparece sola, pero con un trabajo bien enfocado se puede reducir la frecuencia e intensidad de los bloqueos, mejorar la gestión de la ansiedad anticipatoria y ampliar los contextos en los que la persona se comunica con naturalidad. El tratamiento adulto incluye técnicas de fluidez, trabajo cognitivo-conductual y exposición gradual a situaciones comunicativas reales.

Comparte y ayuda a más familias

¿No estás seguro de qué tipo de problema del habla es?

Cuéntame cómo habla tu hijo o qué situaciones te preocupan. En la primera consulta evalúo y te explico exactamente qué está pasando y cómo lo trabajamos.

Buscador del sitio
↑↓ navegar ↵ abrir Esc cerrar 6 sugerencias