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Sobre este recurso
Cuando una familia me cuenta que su hijo duerme con la boca abierta, ronca o siempre está cansado, enciendo una luz: puede estar respirando por la boca en lugar de por la nariz. Parece un detalle, pero afecta a cómo crece la cara, a cómo duerme y a cómo atiende. Esta guía te enseña a mirar: dos checklists de señales —nocturnas y diurnas—, por qué importa la respiración nasal y, sobre todo, quién trata cada parte, porque esto casi nunca se resuelve desde un solo sitio. No incluye ejercicios ni programa de tratamiento: la respiración bucal se aborda tras valorar y, casi siempre, en equipo con el otorrino y el dentista.
Qué incluye
- Checklist de señales nocturnas
- Checklist de señales diurnas
- Explicación de por qué importa (cara, sueño y atención)
- Mapa de quién hace qué entre logopeda, otorrino y dentista
¿Para quién es?
- Familias de niños que duermen con la boca abierta o roncan
- Familias de niños cansados o despistados sin causa clara
- Familias con un niño en ortodoncia o pendiente de vegetaciones
- Familias que quieren saber a qué profesional acudir primero
Preguntas frecuentes
¿Es malo dormir con la boca abierta?
De forma habitual sí conviene mirarlo: la respiración bucal mantenida afecta al crecimiento de la cara, al sueño y a la atención. Una señal suelta no alarma; un patrón repetido merece valoración.
¿Lo arregla el logopeda solo?
No suele bastar. La respiración bucal necesita equipo: el otorrino para liberar la nariz, el dentista para la mordida y la logopeda para reeducar el hábito una vez la nariz está libre.
¿A qué edad se trata?
Cuanto antes mejor, mientras la cara está en crecimiento. Una valoración indica el momento y el orden de los pasos según cada niño.
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Solicitar acceso gratuitoLo que estaba a la vista cada noche
La respiración bucal es uno de esos hábitos tan cotidianos que dejan de verse. El niño duerme con la boca abierta, ronca un poco, babea la almohada… y la familia lo da por su forma de ser. Esta guía existe para que mires con otros ojos algo que quizá dabas por normal: muchas de las señales están delante cada noche y cada mañana.
Por eso es una checklist en dos tiempos, de noche y de día. No para alarmar, sino para que, si reconoces un patrón, sepas que conviene una mirada profesional a tiempo, mientras la cara aún está creciendo.
Por qué hace falta un equipo
La respiración bucal casi nunca se resuelve desde un solo sitio, y por eso dedico una parte de la guía a explicar quién hace qué. El otorrino descarta y trata lo que tapa la nariz; el dentista valora el paladar y la mordida; y yo, como logopeda miofuncional, reeduco la respiración nasal y los hábitos orales una vez la nariz está libre.
El orden importa: de poco sirve reeducar la respiración si la nariz sigue obstruida. Lo primero siempre es valorar para saber qué parte trabajar y con quién.